Nina Dobrev, The Late Show With Stephen Colbert

Scott Kowalchyk/CBS

Parece que la actriz se descontroló un poco.

Nina Dobrev simplemente quería pasarla bien en The Late Show.

Así se lo explicó la estrella de Dog Days a Stephen Colbert este miércoles. "Me estaba preparando para esta noche. Busqué en YouTube shows anteriores y vi a Jennifer Lawrence cuando estuvo acá contigo. Ella te pidió ron. Yo me puse nerviosa y me imaginé que quizás tomaríamos algo hoy, así que ordené mucho del servicio a la habitación para prepararme y no ser una cita barata".

Como Colbert tiene un bar detrás de sus escritorio, él le ofreció otra bebida. "Nunca diré que no al tequila, ¡wuuu!", dijo Dobrev. "Estoy emocionada y muy nerviosa. Esos son vasos de shot grandes. Dios mío…". Después de tomarse uno con el host de CBS, Dobrev dijo, "¡Genial! ¡Me siento bien!".

Dobrev nunca antes había sido invitada al show de Colbert, así que comenzó la entrevista preguntándole por su historia. "¿Te cansas del estereotipo de que los canadienses son amables?", le preguntó a la actriz de 29 años. "¿De verdad son amables, o simplemente no nos damos cuenta cuando están siendo antipáticos?".

"Es un estereotipo por una razón. Sí me dicen que soy amable, he tenido esa experiencia", dijo Dobrev, quien emigró de Bulgaria de niña y creció en Toronto. "Recientemente fui a Montreal a visitar a mi hermano, por ejemplo, y jugamos un juego en el bar… Supongo que hablo mucho de beber, ¡quizás soy alcohólica! ¡No lo sé!", bromeó. "Ahí vamos, ¡sírveme!"

En el bar le pusieron un giro al juego de Piedra, Papel o Tijera. "Jugamos un juego que inventamos llamado, Piedra, Papel o Reto. En él debes retar a la otra persona a hacer algo, y esa vez había una despedida de soltera. Las chicas tenían una bandeja con 12 bebidas, así que mi hermano me retó a tomar una de las bebidas de la bandeja", dijo. "Tuve que acercarme a ellas, tomé el shot –me robé su shot- y luego dije, ‘¡Dios mío! ¡Lo siento mucho! ¡Fue un reto!'. Luego ellas me vieron y me dijeron, ‘No, no, no. Nosotras lo sentimos. ¡Por favor, toma uno!'. Dije, ‘Esperen, ¿por qué se están disculpando ustedes? ¡Les acabo de robar!' Y en esa estuvimos… ¡Eso es Canadá!".

Luego Colbert sirvió otra ronda de shots de tequila para los dos. Dobrev se bajó el suyo en poco tiempo, mientras él solo simuló emborracharse. "¡Eso estuvo mal!", le dijo. "¡Lo siento!".

Después de que la conversación continuó, Colbert le dijo a Dobrev que cree que los "actores son casi mentirosos" ya que comparten habilidades parecidas. "¿Alguna vez has usado tus súper poderes de actriz para el mal?".

Resulta que Dobrev lo ha hecho. Antes de que grabara la película Arena (2011) con Samuel L. Jackson.

"Él estaba grabando en Atlanta y yo estaba en Vampire Diaries", dijo. "Un amigo que lo conoce lo invitó a cenar, tenía unos amigos en la ciudad y yo prometí —porque era la Reina de Atlanta, todo el mundo decía que yo era quien mejor conocía la ciudad— que me encargaría de la reservación y los llevaría al mejor restaurante de la ciudad. Hice que mi asistente llamara [al restaurante] y dijera mi nombre, pero mi nombre realmente no importó. Dijeron, ‘No nos importa. El restaurante está ocupado y no podemos recibirlos'. Así que pensé, ‘¡Oh, m**rda! Ya se los había prometido".

En ese momento Dobrev se dio cuenta de que había dicho una grosería en televisión, así que hizo una pausa en su historia.

"¡Oh! ¿Me permiten decir groserías?", preguntó, viendo al productor. "¡Ya lo hice! Así que ahí tienen".

Colbert lució encantando con la equivocación, así que Dobrev continuó su historia. "Hice que mi asistente llamara de nuevo —la misma voz—, pero diciendo que era el asistente de Sam", recordó. Como predijo, el restaurante respondió con entusiasmo por ser servir a Jackson, tan entusiasmado que reservó dos mesas para ocho personas —una dentro y otra en un salón privado—, "solo en caso de que Sam no quisiera estar en el salón principal". Para ser justos, Dobrev dijo, "Pensamos que él llegaría, pero mientras la cena seguía, nos dimos cuenta de que no llegaría. Los mesoneros también estaban emocionados… pero al final tuve que decir una mentira".

Y en serio dijo una mentira. "Sam acaba de llamar… [el presidente Barack Obama] le pidió que fuera a la Casa Blanca, así que se subió a su jet. Sam no puede venir", le recordó a Colbert. "¡No te puedes enojar! Si Obama te llama, ¡tienes que ir!".

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