Bradley Cooper, Lady Gaga, A Star Is Born

Neal Preston/Warner Bros.

Hasta las estrellas más grandes sufren como cualquiera.

"Me gusta predicar", dice Lady Gaga, "pero no siempre practico lo que predico".

En un perfil publicado hoy en Los Angeles Times, Gaga habló abiertamente sobre lo mucho que tuvo que pelear para protagonizar junto a Bradley Cooper la película A Star Is Born. Ya tenía experiencia como actriz (ganó un Globo de Oro por su papel en American Horror Story: Hotel de FX), pero Warner Bros. quiso que hiciera una prueba. Cooper, quien también dirigió y produjo la película, quería de corazón que Gaga estuviera, así que le preparó la prueba. Ella lo entendió, porque la gente "no sabe cómo luzco en verdad". Pero cuando la grabaron en 2016 estaba completamente maquillada y él le pidió que se "lo quitara".

Cooper, recordó Gaga, quería que ella se mostrara "sin artificios".

"Me puso en el lugar correcto, donde necesitaba estar, porque mi personaje habla de lo fea que se siente. Eso fue real", dijo Gaga, quien interpreta a una aspirante a cantante llamada Ally. "Soy muy insegura".

Gaga no se siente insegura todo el tiempo, por supuesto, y eso se debe, en parte, gracias al apoyo de sus Little Monsters. "Para ser honestos, creo que lo que me hace sentir hermosa es la felicidad de mis fans. Cuando veo o escucho de su parte que la música que yo hago les cambió la vida de alguna manera eso me hace sentir hermosa. Porque este es solo el exterior, ¿saben? Y, al final del día, podría estar en millones de películas, estrenar millones de canciones, y cualquiera podría decir, ‘Ella era tan hermosa', pero eso no es lo que verdaderamente quiero", dijo. "Quiero que digan, ‘Vi esa película, lloré con todas mis fuerzas, aprendí algo de mí mismo".

Bradley Cooper, Lady Gaga, A Star Is Born

Clay Enos/Warner Bros.

Gaga también aprendió mucho de sí misma haciendo la película (en cines el 5 de octubre). En ella, Cooper interpreta a Jackson, una estrella de rock cuyos problemas de adicción ponen en riesgo su carrera. Todo cambia (al menos temporalmente) cuando encuentra en Ally una musa y la lleva de gira con él. Pero mientras su estrella empieza a brillar (y a quemarse) sus demonios resurgen y amenazan su romance.

Después de hacer giras por todo el mundo durante la década pasada, Gaga descubrió que es fácil identificarse con cualquiera de los dos personajes: "Es muy solitario ser artista. Hay un tipo de soledad que siento… como si yo fuera la única que hace lo que hago. Así que es como si nadie te pudiera entender. La urgencia de consumir viene porque buscas con una manera de lidiar con el dolor", dijo la actriz. "Cuando empecé a presentarme a lo largo de Estados Unidos en clubes nocturnos, había cosas por todas partes, pero ya había ido a muchas fiestas de joven, así que no cedí. Pude evitarlo porque lo hice cuando era chica".

(Hace años, Gaga dijo que logró "atesorar" su soledad)

En otros aspectos, Gaga y su personaje no podrían ser más diferentes.

"Cuando conocemos a Ally, ella renunció a sí misma. Yo soy muy diferente. A mí no me abrumaron las posibilidades. La verdad es que, si no estuviera sentada aquí, si no hubiese vendido tantos discos como he vendido, todavía estaría en un bar en alguna parte tocando el piano y cantando. Es quien quiero ser", dijo, recordando el gran esfuerzo que lo tomó lograr el contrato discográfico con el que lanzó su primer disco, The Fame, en 2008. "Llevaba mi piano de bar en bar para tocar música. Llamaba a gente, haciéndome pasar por mi propio mánager, para que me dieran trabajos. Creía mucho en mí misma, que podía hacer esto y que no me detendría hasta lograrlo".

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