The trend

bigstockphoto

Aquí va una gran ayuda de los expertos.

Todos los padres quieren la mejor crianza para sus hijos, y por eso sabemos que para tener un niño comprensivo, educado, ético y amoroso, necesitan de una guía y ayuda de los adultos de su vida. De acuerdo con los investigadores de desarrollo humano en Harvard, existen unos lineamientos necesarios, respaldados por estudios, para educar a tu hijo con buenos valores:

1. Pasa tiempo con tus chicos regularmente y trata de involucrarte en conversaciones importantes.

Al compartir con frecuencia con tus hijos, ellos aprenderán a ser cariñosos. Demuestra afecto, toma un genuino interés por sus vidas, aliéntalos a esforzarse y elogia sus logros, haz preguntas que lleven a una conversación significativa, y apóyales incesantemente. Una relación positiva y respetuosa entre tú y tus niños les mostrará cómo debe ser una relación sana y esto lo emularán con otros.

2. Sé un ejemplo a seguir y un gran mentor.

Los hijos respetarán lo que les pidas que hagan siempre y cuando tu hagas lo mismo, así que presta atención a la manera en que practicas los valores que le estás inculcando a ellos: honestidad, humildad, contribución a la comunidad, ya que ellos copiarán tu forma de actuar. Cuando cometes un error se capaz de admitirlo frente a ellos y explicarles cómo lo arreglarás, participa en el servicio comunitario en familia, hazles saber que es importante acercarse a personas en las cuales ellos confían si necesitan algún consejo o asesoramiento, y motívalos a ser siempre atentos con otros.

THE TREND > Así es cómo debes guardar tus frutas y vegetales para conservarlos frescos por más tiempo.

3. Envía mensajes claros y prioriza ser amable.

Preocuparse por los demás muchas veces se fomenta como una prioridad máxima, así que enseña a tus hijos a tener altas expectativas éticas no solo en su casa sino también en la escuela y en la comunidad. Pregúntale a sus maestros si son considerados con sus compañeros de clases durante el día escolar, cuéntales que es importante que sean amables con los demás y anímalos a solucionar los problemas pensando en las personas que se verán afectadas por sus acciones.

4. Dales responsabilidades para que aprendan a tener consciencia de sus acciones

Cuando se espera que los niños realicen tareas domésticas en la casa, es más probable que ayudar a los demás se convierta en una oportunidad natural para ellos y que lo adapten a su rutina diaria. Comienza conversaciones con tus hijos sobre las cosas que están sucediendo en la comunidad y en todo el mundo para ampliar su comprensión y compasión en un nivel más elevado. Además, expresa gratitud y aprecio a ellos y motívalos para dar gracias a los demás como parte de su práctica de día a día.

5. Ayude a los niños a "alejarse" para comprender la gama de dificultades y experiencias que enfrentan otras personas.

Normalmente, los niños se preocupan por un grupo más pequeño de familiares y amigos, pero para ampliar su círculo, intenta hablar sobre otras comunidades y los diferentes desafíos que enfrentan las personas. Discute los problemas y bríndales ideas sobre cómo podrían ayudar a solucionar algunos de los problemas que ven en su propia comunidad. Aliéntalos a escuchar a los demás, especialmente aquellos que pueden ser diferentes a ellos, para fomentar el entendimiento y la compasión.

THE TREND > ¡Esto es lo que pasa cuando dejas de fumar!

6. Brinda oportunidades para que los niños tomen medidas, se unan a las causas y lo hagan por los demás.

Cuando tu hijo se enfrente a un problema, ayúdele a tomar medidas, háblalo, y enséñales a trabajar con otros para resolver problemas. Intenta traducir sus intereses en una causa a la que puedan unirse, por ejemplo, si les gustan los animales, podrían ofrecerse como voluntarios en un refugio, y bríndales la oportunidad de hablar sobre los dilemas éticos que surgen en la vida real y en los medios

7. Ayuda a los niños a identificar sentimientos y resolver conflictos con el autocontrol.

Alienta a tus hijos a identificar sus sentimientos y luego bríndales las herramientas para controlarlos con control, aplicando ejercicios como respiraciones profundas o contando hasta que estén tranquilos. Ayúdalos a resolver conflictos al comprender también los sentimientos que otros están experimentando.

  • Share
  • Tweet
  • Share

We and our partners use cookies on this site to improve our service, perform analytics, personalize advertising, measure advertising performance, and remember website preferences. By using the site, you consent to these cookies. For more information on cookies including how to manage your consent visit our Cookie Policy.