Fito Páez y Laura Pausini

EFE

El Festival Internacional de la Canción no solamente se trata de antorchas y gaviotas plateadas y doradas...

Es cierto que todo artista que pasa por el escenario de la Quinta Vergara desea llevarse los premios, pero para el público, el Festival de Viña del Mar es más que canciones y chistes.

También tiene sus momentos de complicidad entre lo que ocurre en el escenario y el monstruo.

Como en la primera noche, los animadores Rafael Araneda y Carola de Moras se entregaron a los pedidos de la gente y se dieron un beso para las cámaras.

Después de todo, qué sería de la música sin un poco de cariño y calor...

Cuando Carola anunció el show de Laura Pausini, y así el comienzo oficial de la segunda noche, nadie dudaba de que la italiana ya tenía asegurado el cariño del público.

Prueba de ello fue que los hizo cantar toda la noche y bailar como les indicaba.

La Quinta Vergara no puso resistencia al encanto de Pausini.

Después fue el turno de Jorge Alis, quien con su muy atrevida rutina de comedia hizo llorar de la risa a todos los presentes y se ganó las antorchas y las gaviotas.

A pesar de todo, nadie dudaba de que el plato principal de la noche era Fito Páez. El argentino logró que el anfiteatro se mantuviera lleno de gente y expectante para su show.

En Viña y en las redes sociales, sus fans se preguntaban con cuál canción abriría el recital.

El amor después del amor, tal vez uno de sus éxitos más grandes, fue la elegida y desde ahí mantuvo de pie a todos.

Después de llevarse los cuatro premios que entrega el festival, cerró la noche a las 4 de la madrugada ante el pedido de un grupo de fans que pedía que volviera al escenario.

  • Share
  • Tweet
  • Share

We and our partners use cookies on this site to improve our service, perform analytics, personalize advertising, measure advertising performance, and remember website preferences. By using the site, you consent to these cookies. For more information on cookies including how to manage your consent visit our Cookie Policy.