Miguel Ferrari, Goya

EFE

El director Miguel Ferrari se mostró muy orgulloso tras recibir el reconocimiento.

En su vigécima octava edición, los premios Goya eligieron a la Mejor Película Iberamericana y la ganadora fue Azul y no tan rosa.

La cinta del debutante Miguel Ferrari representa la primera producción venezolana en recibir un premio Goya y sin dudas que es un gran estímulo para el cine del país. "Este es el primer Goya para Venezuela. Allí se está viviendo como la final de un Mundial de Fútbol", dijo con un espíritu muy alegre el realizador.

"Gracias a todos mis actores, valientes que se atrevieron a hacer esta película", añadió. "Gracias al público venezolano por haberse reconciliado con nuestro cine nacional. ¡Viva Venezuela!".

Para el país sudamericano representa el primer Goya después de haber tenido seis nominaciones y se impuso ante favoritas como Gloria, de Sebastián Lilio (Chile) y Wakolda de Lucía Puenzo (Argentina).

La historia se centra en Diego, un fotógrafo de Caracas que vive en pareja con Fabrizio y recibe la visita de su hijo a quien no ha visto en años.

 
  • Share
  • Tweet
  • Share

We and our partners use cookies on this site to improve our service, perform analytics, personalize advertising, measure advertising performance, and remember website preferences. By using the site, you consent to these cookies. For more information on cookies including how to manage your consent visit our Cookie Policy.